Una playa desierta en el desierto.

Este recóndito lugar se encuentra en el Parque Nacional del Banc d´Arguin en Mauritania.

Y como todos los tesoros secretos escondidos, no es fácil de encontrar. Incluso si ya has estado allí. Incluso varias veces.

Este rincón del mundo me lo descubrió Antonio Ortega en el  XIV Raid a Burkina Faso y con sus indicaciones personalísimas:

– A 195km de Nouadhibou te sales de la carretera a la izquierda, al fondo veras un pico rocoso que tienes que dejar  a la derecha, y allí veras otro pico en el horizonte, y lo superas por la derecha también, entonces un acantilado que tienes que seguir rodando por la llanura y bordear una colina y después de unos km, llegas.

– Pero hay alguna pista, o señal, o algo?

– No, pero no te preocupes, que esto es muy fácil, si esto lo hace cualquiera, mujer!

– (Silencio y cara de situlodices…)

La sensación de libertad absoluta recorriendo esas llanuras infinitas del desierto, es uno de esos momento épicos del viajero, para recordar toda la vida, para contarle a tus nietos cómo sacar un coche de la arena y que deben quitar presión a lo neumáticos ANTES de entrar a saco en el desierto.

Como siempre en estas latitudes es mejor ir acompañado para compartir estos momentos inolvidables de arena, planchas y pala (o winch para los más preparados).

Después de toda la tarde rodando por allí alcanzaréis la ansiada playa, junto a un poblado de pescadores, con las típicas haimas del desierto con alfombras y cojines, un sueño. El agua tranquila y templada no parece provenir del Atlántico y te deja el cuerpo nuevo, listo para una buena cena de campaña y un sueño reparador.

Si decidís ir os recomiendo un GPS o (mucho mejor) ir con Antonio Ortega.