Un fuerte en ruinas de la época del protectorado francés de Marruecos

Y poco más he podido averiguar sobre estos restos de lo que en su momento fue un fuerte militar y penitenciaría.

La visita vale la pena si haces parada y fonda en el hotel cercano con el que comparte nombre.

Está a unos 25 km al norte de Tantan y solo se puede llegar en 4×4. La historia de siempre, cuando veas desde la carretera una montañita de piedras y un cartel con una flechita que ponga Fort Tafnidilt tiras para la derecha, e intenta seguir las pistas y rodadas sin meterte en los bancos de arena ni comerte un pedrolo. Así unos 6km y llegas.

A mi se me pusieron los pelos como escarpias, pero reconozco que soy especialmente sensible para estas cosas. El lugar es inhóspito, en medio de la nada y rodeado de arena. Pero ocupa una posición elevada en la inmensa llanura que es este trozo del Sáhara y eso es su punto a favor. El único.

No creo que hubiera tortas en la Legión francesa para que te dieran este destino, imagina las condiciones de vida en este lugar entre legionarios y presos aislados a 50º (casi prefiero no pensarlo…)

Y como pasa con las cosas que se abandonan en el desierto, el desierto las invade y se las come poco a poco y les da ese aire fantasmagórico que tanto nos pone a muchos…