Donde terminan las inmensas llanuras de El Abiod y se sube a la meseta rumbo a Kiffa.

Así describe su situación mi querido amigo Antonio Ortega y yo no he encontrado palabras mejores. Es un paso que marca un antes y un después en la Ruta de la Esperanza, sobre todo en la época de lluvias en África Occidental. Al atravesarlo se abandona definitivamente el desierto y empieza la humedad, la lluvia, el verde, los pájaros, los charcos, las praderas infinitas, el ganado.

Hasta el cielo cambia, más azul. Y las nubes más blancas. Y la gente más negra. Y se empieza a respirar África.

Esta transición me encanta, y me atrevo a decir que es uno de mis días favoritos en la larga ruta transahariana.

Se encuentra a unos 500km después de Boutilimit y 100km antes de Kiffa (viajando de Norte a Sur, de Oeste a Este) y se reconoce por una gran vaguada y un frondoso palmeral justo antes de la subida. Y después de pasar un control de Gendarmerie, a 2 o 3 Km,se encuentra el “Campament Touristique” un lugar donde pasar la noche a cubierto.

El lugar es típico mauritano, con sus Haimas de diferentes categorías. Se puede dormir en ellas, son confortables, pero no hay mucho más. Ni tiendita, ni restaurante (ante tal circunstancia, comida de campaña a golpe  de camping-gas) ni baño (ancha es Castilla y Mauritania más).

Es tan básico como encantador:  C´est  l´Afrique. C´est come ça….