Entre largas hileras de árboles y juncos se encuentra este lago que es la residencia de muchas especies de aves y de una gran familia de hipopótamos.

En una canoa de madera comienza la expedición en busca de estos orondos mamíferos.
A pesar de su apariencia simpática, los hipopótamos son muy territoriales y considerados los más peligrosos entre los animales terrestres de África. Los guías saben muy bien lo que hacen, conocen los lugares donde les gusta estar a los hipos y respetan las distancias. Los hipopótamos de este precioso lago están acostumbrados a las visitas, pero no esperéis este comportamiento pacífico en ningún otro lugar!
Como dice nuestro guía mientras me guiña un ojo: “mientras no estornudéis demasiado fuerte, no pasará nada… ; )” ( nuestra única respuesta es una risilla nerviosa)
Durante la estación seca es más fácil verlos ya que el nivel del agua y la extensión del lago es menor , así que sin duda esta es la mejor época del año para hacerles una visita. El mejor momento del día es la primera hora de mañana, por eso nos gusta alojarnos en el “Campamento Farafina” que está solo a 10 minutos a pie, levantarnos tempranito y visitar el lago antes de desayunar.