morticia
Fotograma The Addams Family

 

Larache en un día nublado resulta seductoramente tenebrosa. Es por esa sospechosa tranquilidad que deambula por las calles, por esos edificios que se mantienen inexplicablemente en pie.

Y mientras trato de descifrar las historias que cuentan sus paredes, me da la risa boba imaginando que quizás en uno de ellos está Morticia Addams, pasando sus vacaciones.

Larache (En Tamazight El-Araich, que significa: el ático o el cobertizo) se encuentra en la orilla izquierda del estuario del río Lucus,  junto a las ruinas Lixus, antiguo asentamiento fenicio y cartaginés y después colonia romana. Como buen puerto de la costa atlántica marroquí fue durante siglos un foco de interés para portugueses y españoles, y escenario de sus tira y afloja.

Continuando con nuestro viaje por Marruecos llegamos a Larache al mediodía atraídos por un imán en forma de pez. El mercado del pescado de Larache es colorido y  pequeño,  perfecto para una parada corta. Dentro del edificio del mercado encontramos puestos con una gran cantidad y variedad de pescado  para elegir y a muy buen precio. (Se puede comer muy bien por un par de euros, en serio) Hay que pagar un pequeño suplemento para que lo limpien y preparen para cocinar. Allí mismo bajando unas escaleras hay varios restaurantes populares donde lo cocinan al momento frito o a la brasa. Así que nos sentamos en una sus mesas a tomar un refresco mientras esperábamos. Estos locales son muy sencillos y muy auténticos. Nos comimos el pescado con las manos sobre una servilleta de papel y un trozo de pan. Delicioso.

Cuenta la leyenda que en Larache estaba el Jardín de las Hespérides donde los árboles daban unas manzanas doradas que proporcionaban la inmortalidad. Las tres ninfas del atardecer eran las encargadas de custodiarlo junto a Ladón, un dragón de cien cabezas, que además del jardín debía vigilar a las ninfas que a menudo “despistaban” un par de manzanas.

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Foto: Beatriz Rodríguez Montesdeoca

Larache no es una ciudad preparada para los turistas, en nuestro paseo por allí no nos cruzamos con ninguno, así que allí no hay restaurantes ni hoteles lujosos.

Es interesante visitar la ciudad española que nace en la Plaza de la Liberación (antigua plaza de España). Tuvo su momento dorado durante los años del protectorado, pero a partir de 1956 Larache sufrió cierto abandono, dejo de ser la capital de la provincia y región de Lucus, su puerto perdió relevancia y no llegó a transformarse en una ciudad “de hoy en día”.

 

En Larache se respira la glorira pasada y es que, como decían los  Pata negra en “Bajarse al Moro”: “Pasa la gloria, nos ciega la soberbia pero un día pasa la gloria y ves que de tu obra ya no queda ni la memoria…”

Fotos de la galería: Beatriz Rodriguez Montesdeoca y Raquel Okakene