Está a Medio camino entre Tan Tan y Tarfaya dentro del Parque Natural de Khnifiss. Este parque es una mezcla de mar, lagunas y desierto que definen esta parte de la cambiante e infinita costa atlántica marroquí que adoro.

Siempre que voy para el Sur paro allí, para descansar de coche, hacer fotos y observar las aves. Allí están afanados los pescadores con sus barcas y sus redes, a lo suyo, sin inmutarse por nuestras miradas curiosas. Y algún gato arramplando con los restos de pescado.

Gracias a César Aguilar, naturalista, ornitólogo y gran viajero, conocí las aves que pasan el invierno por allí y que cada año hacen esta ruta escapando del frío europeo como yo. Nunca me habría fijado en la gran cantidad de animales y plantas que hay en el desierto si no fuera por él. Y aunque no recuerdo ni un solo nombre (gaviotas y flamencos aparte) aprendí a mirar los paisajes de otra manera.

Para llegar allí hay que recorrer unos cuantos km hacia el sur de Sidi Akhfenir, hasta llegar a un cruce. A la derecha sale una carretera que llega hasta la ría. Allí hay una caseta de guardias forestales, una zona para aparcar con paneles explicativos sobre la fauna y flora local, ya descoloridos de tanto sol,  y un estupendo mirador.

También se conoce como Foum Agoutir o ría Agoutir.