Rincones

Mi forma de viajar cada vez se aleja más de las grande rutas turísticas. Me gusta la flexibilidad, improvisar y ser yo misma la que organiza mi viaje. Esto me da la posibilidad de conocer la vida africana más auténtica, integrarme en la vida cotidiana de los países por los que paso pisando el terreno.

Si a vosotros también os gusta viajar así os recomiendo…

Grupos reducidos

Se consigue una convivencia más cercana y es más fácil ponerse de acuerdo. De esta manera el impacto que supone nuestra presencia es mínimo, pasamos más desapercibidos, es más fácil integrarnos.

Además muchos de los lugares donde vamos simplemente no están preparados para acoger grupos numerosos.

Duración del viaje

Esto depende de cada uno, y casi siempre de los días de vacaciones que tengamos.

Yo creo que lo ideal son dos semanas y no obsesionarse con visitar el mayor número posible de lugares a lo Speedy González. Apostar por la calidad y sobre todo disfrutar del camino.

Itinerarios

Un viaje es algo más que una lista de lugares en un calendario. Por eso siempre recomiendo:

Alojarse en pequeños establecimientos regentados por gente de allí: hoteles, hostales, campamentos ¡incluso casas particulares!

La gastronomía local es sabrosa y variada. Comiendo en pequeños bares y restaurantes o incluso en los puestos de comida callejeros se puede vivir una auténtica aventura culinaria.

Utilizar diferentes medios de transporte (furgoneta, autobús, motos, camellos o a pie) compartiendo asiento con los habitantes de los lugares que visitemos, pisando el terreno.

Incluir las actividades que más os atraigan como clases de música y danza, actuaciones en directo, visitas a talleres artesanos, a granjas, a mercados, actividades deportivas, etc.

Guías

Aunque viajar por África es más fácil de lo que parece y se puede hacer perfectamente sin ayuda de nadie, siempre es conveniente contar con los guías de cada lugar. No hace falta que nos acompañen todo el día, pero ellos conocen lugares que pasarían inadvertidos a nuestros ojos y saben dónde, cómo y cuándo.
  

Flexibilidad y Libertad

Hay que reservar algo de tiempo para que cada uno vaya “a su bola”, o dividir el grupo si unos prefieren visitar un mercado y los otros una mezquita.

Y como los imprevistos son fieles compañeros de viaje en África, y más cuando nos alejamos de las rutas convencionales,  también habrá que ser flexibles cuando se pinche una rueda, llueva o la comida sea demasiado picante…